viernes, 9 de enero de 2009

ROSTRO DE AZULEJO



A ti, que eres el clasificador
de la ciudad de los rostros de azulejo,
y al candor de tu mente
que alumbra la pobre vida
en la diaria selección de ladrillos.

Tú, que de loco fuiste grande,
pero ahora, ahora
sólo tienes puta gracia
cuando puedo oler
el perfume de la locura.

Tú, que necesitas el orden
del maniático centro logístico,
y que detestas no poder encasillarme,
tú, si tú, que me miras
en tu uniforme gris de encargado de línea
mientras desaprendes lo humano.

De loco fuiste grande,
ahora sólo tienes puta gracia
cuando puedo oler
el perfume de la locura.

Me dirijo a ti para decir nada,
nada más que cotas de reglaje y tintado
que te transforman en la estúpida
chatarra registradora de serie
que estratifica tus sentimientos
entre arena, cal y acero inoxidable,
recrudeciendo la corteza de tu rostro de azulejo.

2 comentarios:

CARLAMPIO dijo...

Esta pieza forma parte del nuevo poemario del mismo nombre "ROSTRO DE AZULEJO. El justiciero de la mañana"
Es un poemario con ilustraciones mías y reinterpretaciones de mis poemas de Franc Brotons. Seguiremos informando...

Demián dijo...

Exlentes tus escritos amigo. Un gusto pasar por tu sitio